1. Identificar el incidente disciplinar que requiere ser abordado de manera restaurativa.
2. Reunir a los estudiantes involucrados en el incidente y facilitar un espacio seguro para el diálogo y la reflexión.
3. Guiar a los estudiantes a través de preguntas abiertas que fomenten la expresión de emociones, la identificación de necesidades y la búsqueda de soluciones.
4. Apoyar a los estudiantes en la construcción de acuerdos y en la reparación del daño causado, promoviendo la responsabilidad y el crecimiento personal.