1. Invitar a los estudiantes a sentarse en una posición cómoda y ergonómica, con los ojos cerrados y prestando atención a su respiración.
2. Guiar a los estudiantes en una breve meditación, enfocándose en sensaciones corporales o emociones presentes.
3. Animar a los estudiantes a observar sus pensamientos y emociones sin juzgarlos, practicando la aceptación y la comprensión.
4. Al finalizar la práctica, permitir que los estudiantes compartan sus experiencias y reflexiones, fomentando la comunicación abierta y el apoyo mutuo.